En el silencio de las cuerdas
Muchísimas gracias por haber creado este grupo alrededor del shibari. Para mí, el shibari es mucho más que un acto sexual: es un arte que se vive intensamente entre dos, con confianza y atención. Por una vez, de verdad se toma el tiempo. El tiempo de instalarse bien, de sentir cómo se posan las cuerdas, las caricias, el aliento y la respiración. Incluso a veces se perciben las pequeñas dudas de quien realiza los nudos. No hace falta hablar: una conexión se crea de forma natural. Todavía hemos practicado muy poco shibari, pero es algo que siempre me ha atraído. El momento que más me gusta sigue siendo cuando Monsieur me desata. Mis muñecas aún están sensibles y él las acaricia suavemente, tomándose el tiempo de comprobar que cada parte de mi cuerpo está bien y no ha resultado herida. Ese momento de atención después de las cuerdas forma plenamente parte de la experiencia para mí. Otra vez, gracias, Monsieur, por la creación de este grupo. Vicky


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